Article: Dr. Lars Schernikau „Asia´s changing landscape“, World Coal Oktober 2011

Nueva publicación: " Economics of the International Coal Trade. The Renaissance of Steam Coal " por Dr. Lars Schernikau, Editorial Springer

La energía
es fundamental para el progreso de una sociedad. La vida moderna como la conocemos se debe en gran medida a su disponibilidad, y al desarrollo científico e industrial.
Una vida sin energía es inimaginable. Aunque es invisible y su disponibilidad se da por sentada, la producción y el suministro de energía se tienen que planificar detenidamente.

¿De dónde viene la energía?
Las fuentes de energía primaria  a nivel mundial son: petróleo, carbón, gas y las energías atómica y renovable.

Producción mundial de energía, 19 Bill. kWh, 2006

Fuente: „Weltmarkt für Steinkohle“, Ausgabe 2007, p. 6.

Petróleo es gracias a su flexibilidad aún el recurso enérgetico más importante con un porcentaje del 36% de la producción mundial de energía primaria. Sin embargo es el recurso más costoso. Los riesgos políticos y el cénit del petróleo (Oil Peak ) pronosticado para el año 2020 hacen del petróleo una fuente primaria de energía con muchas incógnitas. El petróleo es sumamente importante para la producción de combustibles de los tráficos aéreo, marítimo y terrestre. Pero con un aporte de sólo 6% es menos importante para la generación total de energía.

La importancia del gas natural, con un aporte del 24% en la generación de energía primaria, es grande, debido a que el gas es relativamente limpio y su suministro confiable. No obstante el gas natural está sujeto a grandes presiones políticas y su transporte requiere de inmensas inversiones. Todo esto se ve reflejado en su alto precio.

El carbón vive actualmente su segundo renacimiento. Aunque es visto por muchos como un símbolo de retraso, el carbón cubre un tercio del consumo para la generación de energía primaria y más de 40% en la generación de electricidad. El carbón es barato, está disponible en muchos países y por tanto libre de presiones políticas. Los avances tecnológicos aumentan la eficiencia de las plantas carboeléctricas y hacen su uso más ecológico..

Con un 6% del consumo material para la generación de energía primaria la energía atómica hace un aporte considerable a la balanza energética. Esta energía si bien es limpia y relativamente eficiente, su generación está acompañada de grandes riesgos. Entre ellos están la posibilidad de una contaminación radioactiva, el riesgo de la radiación, el problema no resuelto del almacenamiento definitivo del combustile irradiado y el peligro latente de los ataques terroristas.

La energía renovable aporta cada vez más al total de la generación energética y son un complemento razonable a los combustibles fósiles. No obstante se necesita un cambio tecnológico radical para poder usar en grandes cantidades esta clase de energías. De momento la energía “verde” no se puede clasificar como confiable. La creciente demanda mundial por energía no puede ser suplida en la actualidad por energías renovables. Se espera que esto cambie

Mix energético mundial 2006 – Pronóstico 2100

Fuente: World Coal Institute, www.wci-coal.org

 

La energía es indispensable para nuestra existencia y su suministro a precios moderados tiene que asegurarse. Debido a que la mayoría de los recursos son finitos se requiere que su uso ocurra de forma eficiente y sin desperdicios o derroches. Al mismo tiempo no se pueden escatimar esfuerzos para lograr que la generación de energía sea lo más limpia posible. Para lograr este fin hay que invertir más en investigación y desarrollo tecnológico para lograr que nuestro “Mix Energético” sea confiable y sostenibile.

1Energía primaria es la energía contenida en los combustibles crudos y otras formas de energía que entran en un sistema como el gas natural, carbón, energía solar o petróleo. La energía secundaria, por su parte, es energía que ha sido transformada para el consumo, como por ejemplo la electricidad o los carburantes refinados.

2La teoría del Oil Peak pronostica el fin de la era del petróleo. Debido a la finitud de los recursos la explotación petrolera alcanzará su máximo y empezará entonces su declive.